lunes, 23 de septiembre de 2013

El tricotado ninja

Papito, no corras, pedaleo hay en todas partes.


Nunca faltan, aunque sea en tramos ínfimos: aparecen de pronto, llenos de aperos tecnológicos, mochilas o alforjas robóticas, forrados en lycra y portando sendos cascos de descenso. Creen que cualquier ciclovía o vereda es su circuito hardcore, y cada pedaleo parece un tema de vida o muerte. Sé que no todos son así, y si no son de este tipo de bicimontañistas no han de sentirse pasados a llevar, pero hay algunos que me llaman la atención.

Hoy pillé uno de estos esforzados deportistas: se me apareció por la derecha, primero, asomó en la ciclovía, un lugar de pedaleos tranquilos, donde la prisa podría ser por llegar tarde al trabajo, no por otra cosa. Después lo vi asomarse por la izquierda, máscara roja, antiparras gruesas, como de nieve. Saltó un par de veces, hizo contorsiones como de macho cabrío, tenía una suspensión envidiable, aterrizó con sus ruedas gruesas como patitas de elefante y un sonido sordo.

Y yo ahí pedaleando en línea recta, atrasada, me preguntaba a quién le estaba ganando este chiquillo.

Finalmente llegué antes que él a la esquina, porque usé la calle, a un ritmo no tan desenfrenado. Lo observé detenerse a mi lado, con el cuerpo acelerado.

Nunca deja de ser gracioso: ese nivel de competencia es muy valioso, pero en tres cuadras, y a punto de llegar al trabajo...¿vale la pena? Si en las ciclovías y los parques o las veredas la gente no va TAN atenta, o no va rápido...¿no será una muestra de irresponsabilidad?

Tarea para la casa, tricotados ninja.

No hay comentarios:

Publicar un comentario