lunes, 9 de septiembre de 2013

El cuerpo se va solo

Hoy no pedaleé al trabajo.

Tengo la fortuna de trabajar cerca de casa, así que usualmente demoro poco en la bici. Mi recorrido antes era mayor, trabajando cerca de Escuela Militar (aprox. 10 kms.), pero ahora es más bien un camino corto, y bien preciso.

El jueves mi bici se quedó en un taller, por una falla en los piñones traseros, así que me quedé a pie. Puedo caminar al trabajo, y lo disfruto también.

Pero "se me va el cuerpo".
Se puede explicar como el deseo de la velocidad, el movimiento y la postura del pedaleo...¿pero cómo pedalear caminando? Suena ridículo, y probablemente se vea igual.

Pero se me va el cuerpo hacia las rutas de la bici, en dirección correcta, apurando el paso, porque de pronto el cuerpo es lento, y los pies pesados. Hoy me descubrí viviendo el pedaleo de los que bajan por Curicó, pisteando unos, todos concentrados y pensé en la vibración, en el viento, en la prisa, en el equilibrio.

Hoy me devuelven mi bici, con piñones nuevos y más ganas de pedalear. No dejo pasar otro día sin pedalear a la pega, lo juro por Von Drais.

No hay comentarios:

Publicar un comentario