lunes, 21 de octubre de 2013

La malaeducación

Hoy fui a la pega pensando en que hace rato no me pasaba nada. En la tarde vi que a una persona le tiraron el auto y quedó funando al conductor del vehículo motorizado y su imprudencia. Auto, patente, etc. Los demás le replicaban que debía establecer una denuncia, que constatara las lesiones del porrazo, etc.
Me vine vuelta a casa pensando en eso cuando en la calle que tomo como recta para llegar a mi casa, un auto grande, un Porshe Cayenne, me empezó a arrinconar en cada ocasión que tenía.
Esperé a que lo pillara el rojo, me acerco y era una señora. Ni tan mayor.
-Señora, lleva la rueda trasera muy desinflada. Seguramente por eso me va haciendo encerronas desde hace varias cuadras atrás.
- Oiga, cómo me viene a decir esas cosas.
- Claro, señora, usted conduce un vehículo grande (y caro) que si me encierra, me puede causar mucho daño y yo también soy vehículo, por lo que debería guardar distancia.
- ¿Y dónde dice eso?
- En la ley del tránsito, pues, usted la debería conocer mejor que yo. Usted tiene licencia, no?
- ... Mire yo he estado en Europa y lo único que puedo decirle es que todos ustedes son unos maleducados.
La señora partió rápido y lo que más me quedó en la cabeza es que tanto viaje, tiempo y lucas gastadas para terminar manejando como las reverendas sola un auto grande, en esta ciudad nefasta, un auto de la misma marca del auto que tuvo que vender Parisi. Lindo, ¿eh?

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