lunes, 9 de diciembre de 2013

Así no se puede

Pajaritos y una especie de rueda de bici de selección natural. Gracias, Darwin.


9:08 a.m., parque Bustamante, iba por la ciclovía, tranquilita.
Cero estrés, total, como dice un amigo, a nadie le dan premios por llegar primero a la oficina. Esta vez no tomé mi ruta alternativa, porque escuché que un semáforo crítico estaba fuera de función, así que me vine por la ruta de siempre, pura ciclovía.

Compartiendo el camino, iban al menos 7 ciclistas, todos prudentes, en dirección a Plaza Italia. Uno que cayera podría causar estragos, pero todos íbamos bien despiertos.

Y en medio de la ciclovía, una señorita caminando, pelo mojado, ritmo acelerado, muy campante. Ya la habían adelantado 4 ó 5 ciclistas, y cuando pasé por su lado, más lento, con cuidado de no rozarla siquiera, no dejé de decirle "Señorita, tenga cuidado, esto es una ciclovía".

"¡CLARO! ¿y cuando ustedes van por la vereda atropellándonos? ¿ah? ¿AH?"

Ni me enforcé en contestarle algo, sus gritos quedaron atrás, ahogados. Creo que el ciclista que iba detrás mío le entregó alguna información pertinente, una nota al margen.

La verdad es que así, con esos argumentos, no se puede siquiera conversar, o establecer un punto de cordura. Entiendo el estrés, entiendo la época del año, que para nadie está sencillo esto de las navidades y las fiestas, y el trabajo y todo, pero así no se puede conversar. Si el argumento es "camino por tu vía, me expongo a un accidente, porque todos ustedes nos invaden nuestra vía", pues la teoría de la selección natural me resulta, por decirlo de algún modo, razonable. No me lo explico de otro modo.

Si con buena intención uno le dice al peatón que va por mal camino, que es peligroso, casi llevándolo de la mano hacia un sitio seguro, y la respuesta es esa...¿qué hace uno?

Así no se puede, no más.

3 comentarios:

  1. tengo un grupo de "amigos" en facebook que dice que los ciclistas de vereda los tienen chatos y que piensan empujarlos o agarrarlos a palos (literalmente), porque las advertencias verbales ya no funcionan.
    tengo miedo, mucho miedo de ellos y sinceramente creo que evitaré pasar cerca de sus casas o de los lugares por los que transitan. sería realmente lamentable que la violencia de quienes anden en vehículos motorizados se traslade a los peatones.
    a la larga no es el ciclista o el automovilista o quién sea por el hecho de utilizar un vehículo los que se transforman en bestias, serían las personas en su orden genérico que recurren a la violencia para hacerse escuchar y "respetar" incitando a los "agarrar a palos" a los otros.
    creo tristemente que lo mejor que uno puede hacer en esta época del año (final, navideña, eleccionaria, etc) es no decirle nada a nadie, porque a la larga, nadie está escuchando

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  2. mucha razón les encuentro a todos. Lo triste es el ambiente de violencia constante. ¿Qúe irá a pasar luego?

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